Principios para generar ventajas en 1x1 (I)

Actualizado: 3 de may de 2019


"Muchas veces no saben detalles importantes y creemos que sí" José Luis Pichel


El motivo de este artículo es exponer de manera muy general algunas ideas para que cualquier jugador en la pista pueda generar una ventaja, ampliarla o finalizarla gracias al trabajo previo en equipo.


La primera idea es el dominio de la triple amenaza sobre bote o en balón cogido. Esta me servirá para poder adaptarme al contexto cambiante y abierto del juego, ya sea como expresión del jugador o como predisposición mental para ser siempre ofensivo.


La segunda idea es cuando la defensa incita a acelerar o a ir a destiempo. La mejor opción es controlar el tiempo llevando la iniciativa. Evitando adaptar el juego al ritmo defensivo ya que habrá más fallos de precisión o timming. Cuando la defensa va rápida, el ataque va lento.


También se debe trabajar para recibir en un espacio con buen acierto ya que así se genera una amenaza real, a pesar de ello también hace falta salir de esta zona de confort, ampliándola y mejorándola. Por último, en el transcurso del partido hay que buscar tiros liberados de alto porcentaje sin forzar ni renunciar.


Otro punto es la rapidez y el equilibrio: “estar bajo”, “estar preparado”. No se trata solamente de mover rápido los pies, a veces sí, pero para superar al defensor hay que utilizar el máximo de fuerza en el mínimo tiempo posible. Eso, no es rapidez de pies. Por ejemplo, un rápido y corto jab sobre bote con una arrancada posterior ya que el defensor va tarde. Esta acción requiere usar rapidez de piernas para fintar y a la vez usar el cuerpo y su peso para poder transferir la potencia hacía dónde se quiere atacar. No sirve solamente tener pies rápidos, sirve tener jugadores explosivos que aplican su cuerpo y la velocidad de manera óptima.


Por otro lado debemos utilizar la pelota, los pies, el hombro y/o la mirada para fintar, es decir, hay que dejar tiempo para que el jugador caiga en la finta y que esta sea de amenaza real. Una buena idea es entender las fintas como contra-movimientos, es decir un mínimo de dos soluciones que se adaptan gracias a la respuesta defensiva.

Es importante no jugar siempre al mismo ritmo. Ya sea con cambios de ritmo constantes, cambios sorpresivos un poco más tarde o temprano de lo que espera el defensor y usar las pausas adecuadas para “temporizar”. Todo ello con el objetivo de leer que sucede y así coger la iniciativa. Además el uso del cuerpo y los contactos puede ayudar mucho a generar una primera ventaja en saltos, cambios de dirección y desplazamientos.


Ante todo una buena idea para simplificar la intención táctica es imaginarse una línea de ataque vertical a canasta buscando desequilibrios y contrapiés con el defensor. Para ello hay que leer el “momento” del defensor: hacia dónde lanza su peso, romper lateralmente al defensor de la línea, romper la distancia con el defensor, romper el centro de gravedad elevando o atacando en el desplazamiento y/o atacando el pie adelantado o rotación de cadera.


No obstante otra buena idea puede ser anticipar la acción posterior, jugar pensando en la siguiente acción. Como dice Pep Guardiola “lo importante es la siguiente acción, el siguiente pase”. ¿Hace falta mirar el balón justo cuando recibes por ejemplo? Jugar un paso por delante, escanear y decidir una intención táctica antes de tener el balón en las manos. Esto hace que siempre se lleve la iniciativa por delante de la defensa, por ejemplo en un extrapase invirtiendo el balón o en triángulo en high-low.


Cabe destacar que el ciclo de percepción-acción es específico de cada contexto táctico, así pues hay que trabajar movimientos en un contexto, es decir, vinculados a unos conceptos de juego y a unos espacios en los que pueda expresarse. Por ejemplo, la pausa del baller tras bloqueo directo central con un defensor hundido es distinta a cuando el defensor está hundido pero más arriba.


Finalmente, se debe percibir siempre más allá del 1x1 (visión marginal o periférica) leyendo ayudas y/o compañeros y así poder (por ejemplo) leer si en el lado de ayudas la defensa está pendiente del balón o de un bloqueo indirecto vertical que hace el equipo para eliminar estas ayudas y/o generar ventajas en el mismo bloqueo.


En definitiva el baloncesto es un deporte abierto y con un alto índice de incertidumbre. Esto hace que de manera multifactorial el jugador deba adaptarse a este contexto atacando desde diferentes frentes para mejorar sus habilidades hasta generar ventajas.


Adjuntamos en el artículo un video que ilustra algunos de estos conceptos.


"Recibir sabiendo que jugaré lleva siempre la iniciativa sobre la defensa" Ettore Messina


Oriol Comas

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